Real Aeroclub de Toledo

Volando desde 1966

Un ex paracaidista francés intenta un nuevo récord mundial de altura.
Un militar francés en la reserva, Michel Fournier, intenta batir el récord mundial de caída libre al arrojarse al vacío desde 40.000 metros de altura, en un escalofriante descenso de entre seis y siete minutos sobre la Tierra. Este antiguo paracaidista, que tiene ahora 58 años, ha dedicado a este sueño los tres últimos lustros, durante los cuales ha vendido su casa y el resto de sus bienes en búsqueda de la meta: ser el primer hombre que salta desde tan alto.

Si lo consigue, logrará también romper la barrera del sonido en caída libre. Como un avión sup caerá libremente durante seis minutos hasta la apertura del paracaídas, que habrá de efectuarse manualmente casi al final del viaje, cuando la densidad de la atmósfera, a unos mil metros sobre el nivel del mar, haya reducido la velocidad del descenso.

Los preparativos se efectúan en la base de Saskaton, en una provincia del centro de Canadá, escogida adrede por su escasa población. Desde allí se pretende lanzar al osado paracaidista en una cápsula de tres metros de alto y 1,1 metros de diámetro, transportada por un globo al que se supone capaz de alcanzar los 40.000 metros de altura.

La cuenta atrás comenzará cuatro horas antes del salto. El paracaidista se enfundará un traje concebido para resistir hasta 100 grados bajo cero e inhalará oxígeno puro a fin de reducir el riesgo de embolia. El globo ha de hincharse cada vez más a medida que suba, a causa de la menor presión atmosférica, hasta alcanzar un diámetro de 105 metros a 40 kilómetros de altitud.

Un equipo en tierra seguirá el comportamiento psicológico y aerodinámico del paracaidista, encerrado en la cápsula durante su viaje a la estratosfera .

Los que han preparado esta aventura esperan que el globo se eleve a 40.000 metros en un par de horas. Entonces se producirá la despresurización de la cápsula, antes de la apertura de la puerta, y el paracaidista estará listo para saltar.

Michel Fournier ha explicado al diario Le Monde lo que piensa hacer en ese instante: concederse cinco minutos para observar la redondez de la Tierra, luminosa bajo sus pies. 'Hace mucho tiempo que aguardo este momento. Y no tendré otra ocasión para revivirlo'.

Después, todo irá muy rápido. A los 30 segundos, la ruptura de la barrera del sonido cuando caiga a 1.062 kilómetros por hora, y en la estratosfera el cuerpo puede alcanzar 1.500 kilómetros por hora. La entrada en la atmósfera, más densa, atenuará la velocidad.

El propio Fournier llegó a saltar desde 12.000 metros de altura cuando era militar en activo. Estuvo metido en el proyecto S.38, una operación del Ejército francés que pretendía batir el récord mundial de salto con paracaídas a 38.000 metros de altitud, pero ninguno de los 24 aspirantes, Fournier entre ellos, llegó a saltar; sólo un maniquí lo hizo por ellos, antes de que la Administración francesa renunciara a la experiencia con seres humanos.

Sin embargo, Fournier no se rindió. Pidió el paso a la reserva, buscó otros apoyos, gastó mucho dinero e intentó efectuar el gran intento por su cuenta en Las Landas, una región poco poblada del suroeste de Francia, hace dos años. Pero tampoco consiguió el permiso para realizarlo. Ahora cuenta con el apoyo de la empresa EADS en Canadá y con apoyo logístico del Estado Mayor de ese país, según han informado en Francia fuentes próximas al paracaidista.

El récord de un ruso

Fournier ya intentó lanzarse en mayo, pero la operación fue aplazada a causa de las condiciones meteorológicas. Si finalmente lo consigue, el militar en la reserva habrá batido el récord de altitud de salto con paracaídas, hasta ahora en poder del ruso Eugène Andreev, con 24.483 metros -otro de 31.333 metros, reivindicado por el estadounidense Joseph Kittinger, no fue homologado-. Fournier lo intentó ayer otra vez, pero el lanzamiento ha sido aplazado a la espera de condiciones óptimas.

El riesgo es enorme, pero el ex militar no está dispuesto a renunciar. Quiere vivir lo que ya contó Joseph Kittinger, el norteamericano a quien no se le reconoció el récord mundial tras su salto de más de 31.000 metros: 'Es un silencio terrorífico. La Tierra, el cielo y el globo dan vueltas a mi alrededor, como si yo fuera el centro del universo'


Hay que estar muuuy loco para saltar en paracídas.

Nota: No solemos publicar noticias sobre paracaidismo, pero esta no deja de ser "curiosa"

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Re: Un salto desde 40.000 metros
por Un amigo el Lunes, 09 septiembre de 2002
(IP: 195.76.161.245)
Un ejemplo claro de éste tipo de actividad...

Bajo mi punto de vista habla por sí mismo, y lo peor es que no se trata de un caso aislado.

L.Martín

 

Re: Un salto desde 40.000 metros
por letopaze el Lunes, 23 septiembre de 2002

Como continuación a la noticia y por si alguien está interesado en la cosa (?), hoy 23.09.2002 se ha anunciado en la prensa que la tentativa del bordelés, quasi orbitante, se ha pospuesto a la primavera del 2003 (o así) dado que las condiciones meteorológicas actuales no son las más adecuadas. No dicen nada de las condiciones mentales del actuante. Dont acte.
L.Martín
Re: Un salto desde 40.000 metros
por jurado el Lunes, 23 septiembre de 2002

Yo estoy totalmente de acuerdo: es una insensatez bajarse de un avión en marcha que no esté ardiendo.
Además, ¿ desde esa altura, una vez fuera del avión, sabra por donde se vuelve al Planeta? JeJeJe

 

Re: Un salto desde 40.000 metros
por Un amigo el Martes, 24 septiembre de 2002

Este último comentario de nuestro meteoroloco no es nada baladí, habida cuenta que el artista en cuestión se ha visto obligado a desplazar la intentona al Canadá por aquello de los grandes espacios despejados ya que en las Galias, pese a haber previsto las Landas como punto previsto de "impacto", temen que "no haya precisión en el mismo (?) y se vean obligados a cortar el suministro eléctrico de grandes zonas en evitación de males mayores"; 'Sud-Ouest' dixit (periódico diario de Aquitania). Esto abona el temor de D.Miguel de que el interfecto apunte mal y se caiga fuera de la bola terrestre. Claro que a lo mejor queda obnubilado como el ruso ese (o lo que sea) que figura al final de la noticia original, que se maravilla al ver cómo el sol, la tierra y todos los astros giran como locos "a su alrededor..." pues se queda tan contento, sin percatarse que, en realidad, está CAYENDO en el espacio al igual que los residuos que, imagino, dejaban caer los primeros aviones de largo recorrido cuando no poseían sanitarios químicos a bordo.
(Es en broma...)
letopaze

 

Re: Un salto desde 40.000 metros
por Alf el Miércoles, 25 septiembre de 2002
Me parece que frivolizáis con el tema. Las Landas son grandes, pero Canadá es enorme. Por muy malo que se el tipo no creo que falle, apuntando al centro, claro. Aunque yo para darle más margen hubiese buscado un objetivo más amplio, por si las moscas: Africa, por ejemplo. De África no puede salirse y además está muy deshabitada y el riesgo de daños colaterales en el impacto (quiero decir aterrizaje) es mínimo, además de que no hace falta de corten la luz.



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