Hace ya casi un año que Angelito se dió este voltio por tierras centroeuropeas en peregrinación a los Santos Lugares. Hace unas semanas se "descolgó" con este "pase de diapositivas", que a pesar de sus loables esfuerzos, ha habido que pasar a HTML. Echadle un vistazo, que también tiene fotos de aviones... Además creo que hasta no ver publicado esto no nos va a pasar lo de Friedrichshafen! Por Ángel García (texto, fotos, maqueta... ¡a ver si cunde el ejemplo!)
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Pues la verdad es que le tenía prometido a Florencio enviarle algo de material para la página web, he de reconocer que hace tiempo, lo que sucede es que dado el nivel de las colaboraciones habituales me resulta un tanto atrevido el intentar emularlas, pero en fin la vanidad es superior al temor al ridículo y he decidido enviar unas páginas relativas al periplo que en el mes de Agosto del año pasado hice por las amables tierras de centro Europa. Espero que os gusten, ¡al menos las fotos!. Por cierto, no hagáis caso de la fecha, no estaba actualizada, fiaros de mí, si digo que fue Agosto hay cierta posibilidad de que así sea... Pues todo empezó, como otras veces, con el pretexto de que tengo una hija que vive en Aosta, lugar que además es conocido por su activo club de Vuelo a Vela http://aecaosta.it/ en el corazón de los Alpes, al pié del Montblanc. Como se ve claramente mi hija añora enormemente su patria chica y su familia, y se encuentra absolutamente deprimida en un entorno tan montañoso y húmedo... ¡Donde esté La Mancha! Aprovechando que estábamos en el centro de Europa, casi, decidimos subir a su cumbre, e hicimos una pequeña excursión hasta el Montblanc, que allí llaman Montebianco, supongo que será por el idioma. Tuvimos un día muy bonito con bastante sol y pocas nubes, pero las que había nos permitieron ver, a ratos, la cumbre más alta de Europa. Me imagino lo que debe ser volar por aquí con un velero... espero que nos lo cuenten algunos que ya lo han hecho. Os pongo unas pocas imágenes para que valoréis, por comparación, el magnífico paisaje de nuestro pueblo, y para que comprendáis el por qué de que millones de alemanes, franceses, italianos, etc. estén deseando coger su avión debajo del brazo y venir a volar a nuestra tierra. El Montebianco! En fin, que encontrándonos intentando pasar el tiempo de la mejor manera posible en un entorno tan difícil, dimos en encontrarnos con otros compatriotas y consocios añorantes también de las llanadas manchegas, Rafa y Ana, que pasaban por allí, (es verídico, si no hubieran pasado no los habríamos visto), el caso es que allí nos encontramos y dimos unos paseos por la historia y la gastronomía de la zona. Señor mayor con Aurora y Rafa Tras Ana las ruinas del teatro Tras Aurora un campanario Despedida con alharaca de la familia de Aosta El caso es que nuestros amigos nos dejaron (volvían para el polvo) y nosotros, tras despedirnos como se debe de la familia, nos dirigimos hacia el Norte, camino de las fuentes primigenias del Vuelo a Vela. La travesía desde Italia hasta Alemania, tuvimos que hacerla a través de las gélidas y agrestes tierras suizas, donde solo se da el chocolate y el Gruyère, y cuyas veredas procelosas, que allí llaman autoroutes, supongo que por el idioma, debimos cruzar con esfuerzo y sufrimiento: Vaca engordada para la producción de Milka El agresivo paisaje suizo Menos mal que al final de la noche llegamos, al fin a Alemania, a Freiburg, que como muchos sabéis es etapa obligada de los viajes a Alemania y Polonia, y en la que Yolanda intenta hacernos olvidar lo dura que es la vida del volovelista. Celebrando el fin de la feroz jornada cenando en una terraza a las 23:00. (¡Las terribles costumbres de los germanos!) Esta vez Yolanda tuvo el buen gusto de poner sillas que no se rompieran y nos reconfortó con uno de esos extraños desayunos a base de todo que se comen en esos pagos. Bien alimentados y con el espíritu reforzado decidimos dar un paseo por Freiburg antes de abandonarlo en dirección al corazón de la Selva Negra, arrostrando, como se ve en las fotos, el temporal reinante. La ajetreada vida en una ciudad alemana Pese a todo, continuamos el viaje hacia una de nuestras metas, no sin recorrer y atravesar antes otros pueblos que marcaron nuestro ánimo por su terrible aspecto de ruda cotidianidad en donde se observa el esforzado modo de vida de los teutones... Pero al final llegamos a uno de los hitos de nuestro viaje, la primera casa de la familia de Aurora cuando fueron a sufrir como emigrantes al exilio económico. Aurora en su casa 40 años después Los actuales propietarios, que no eran los de entonces, nos invitaron a café. La verdad es que es buena gente. Lo que Aurora no supo hasta cuarenta años después es que a menos de 3 Km. en línea recta de esa casa estaba un magnífico campo de vuelo, que ya hemos visitado en otras ocasiones y del que os pongo unas vistas de sus instalaciones, sus aviones y sus gentes. Tras esta visita al Club de vuelo de Nagold, nos fuimos a descansar, que bien ganado lo teníamos. El descanso era obligado, pues al día siguiente íbamos a ver la sede del Grand Prix de Alemania, que tenía lugar, "casualmente" en esas fechas, en Handweide que es el campo cercano a la fábrica de Schempp-Hirth en Kircheim/Tek, que se encuentra a unos 50 Km. de Nagold. (continuará...)









[{jpageviews 00 none} ] [+1236 06.12.2009]