Por segundo año consecutivo un grupo de pilotos del RACT se expone a los rigores del Norte muy Norte con un doble objetivo: Por una parte, profundizar en el conocimiento de ese fenómeno legendario, la onda de altura o de montaña; y como meta secundaria, aprovechando nuestra presencia en latitudes superiores a los 60º N, la observación directa de la aurora polaris. Los resultados de estos trabajos, que presentamos a continuación ampliamente documentados, nos animan a continuar por esta dura pero gratificante senda, y ya estamos pensando en ampliar nuestras actividades con nuevas salidas en próximas temporadas, en pos de objetivos con similares posibilidades de comprobación empírica. Los lagos de las highlands escocesas y el Himalaya se barajan como próximos destinos en los que reciclándonos a la criptozoología, probablemente nuestras investigaciones alcancen éxitos comparables a los de esta expedición.
El punto de reunión del equipo científico, al igual que en la primera expedición, fue la capital sueca. En esta ocasión los grupos de las distintas especialidades fueron llegando en distintas fechas, permitiendo a los primeros en llegar visitar una acogedora Stadtholm en condiciones climáticas excepcionales, además de disfrutar mas tiempo de la hospitalidad del Dr. García Crespsson, internacionalmente reconocido estadístico allí residente, que en pocos días también nos sorprendería por la destreza con el lápiz en sus cuadernos de campo.



La visita al Vasa Museet es realmente imprescindible. Tan impresionante es la historia del navío y su naufragio pocos minutos después de la botadura, allá por 1628, como la de su recuperación en 1962 tras más de tres siglos sumergido en las aguas del Báltico, pero no lo son menos la peripecia de su conservación o el edificio construido para albergarlo.


Al día siguiente también hubo tiempo para visitar la ciudad. Miembros del equipo pasean por las calles que atraviesan los edificios sede del parlamento sueco, en dirección a la ciudad vieja, o Gamla Stan (no confundir con Gangnam Style)



Una vista desde Sodermälm

Pero ya está bien de turismo. Es hora de iniciar los preparativos. Para empezar, hay que recoger el FDC en su actual base de Vängsö, unos cien kilómetros al O de Estocolmo. Este idílico lugar al orillas del lago Hjälmaren es la sede del Östra Sörmlands Flygklubb, que también será nuestro club anfitrión en Ottsjö. No, no fuimos en autobús, ese vehículo articulado que se ve en la foto es el "papamóvil" del club, y cuenta con bastantes más metros cuadrados que la sede "fija".

Recogimos el FDC no sin pasar por alguna peripecia con el remolque que amenazó por un momento con estropearnos los planes para la salida al día siguiente. La cosa se solucionó y llegamos a tiempo para la cena con la encantadora familia del Dr. Crespsson, reunida ya la expedición al completo, tras la llegada esa misma tarde del profesor Riansson y la Dra. Dancausson.

Sábado 15, 05:55. Hemos planeado salir temprano porque tenemos unos cuantos kilómetros por delante. Empieza a nevar.

06:45 h. Salimos de Bromma, que es un barrio de Estocolmo. Lluvia y aguanieve.
Proffs. Barrotröm, Jimenberg, Kosta y Agudqvist demostrando que no sólo viven en sus laboratorios, y que saben lo que es un selfie.

200 Km después. Nieve.

Muchísimos Km después -¿nos hemos despistado un poco?- Más nieve.

Otros 200 Km más. Parece que abre un poco.

Más y más km... Agua, pero no la del Báltico, aunque está muy cerca, justo detrás de esa hilera de árboles.

Pinos...

...más pinos... más Km...

Por fin parece que estamos algo más cerca de nuestro destino. Son casi las 17:00, y vamos un poco justos, porque queremos llegar a tiempo para recoger la llave de nuestro alojamiento. Y empieza a nevar otra vez...

Queda poco para Ottsjö, pero tenemos que atravesar una zona que ya se está quedando en penumbra y en la que se empieza a formar hielo.

Entre nevadas y claros, llegamos, y aún a tiempo para dejar el remolque y encontrar nuestra cabaña a la luz del día, cosa que tenía su importancia.





Todavía nos queda tiempo para bajar al lago y hacernos la primera foto de grupo, casi al completo.

El "papamóvil" -lo de detrás- y la roulotte-refugio, cuyas estrecheces pronto aprenderemos a apreciar.

Unas 14 horas de carretera, mucha nieve, mucha agua y muchos pinos después, disfrutamos de la cena en la "cabaña".
16 de marzo, 09:00 h. Briefing. Llegamos justito para el cuco y el "gomoron" (God morgon). Solo en sueco, pero no pasa nada, somos gente de ciencia... la matemática y la física son nuestro lenguaje, y sobre todo, ¡nunca nos hemos fijado tanto en los gráficos y tablas meteo!!
De todas formas, y sin saber sueco, parece que no va a ser un día demasiado bueno... No nos preocupa demasiado, por lo menos se vuela y podremos aprovechar para familiarizarnos con el sitio y los procedimientos.
El aeroclub de Uppsala -ciudad universitaria en la que lógicamente el equipo científico tiene amplios contactos- nos ofrece un avión para nosotros sólos por un precio muy ajustado, así que firmamos. Las previsiones para la semana son cada vez más complicadas, así que si vamos a volar pocos días, mejor tener dispuesto todo el material posible.
Preparándonos para un día normal de vuelo.
La prensa especializada danesa se ha hecho eco de nuestra llegada. Jens Trabolt, de Nordic Gliding, actualmente la mayor revista impresa del mundo sobre vuelo a vela, por número de páginas, en palabras de su corresponsal, se interesa por las actividades de nuestro grupo.
Empezamos a mover el material hacia la "pista".
Afortunadamente contamos con ayuda mecánica, aunque en algún momento se ponga en duda nuestra destreza en su manejo.
Fijaciones especiales para el hielo. Estas se ponen y se quitan muy bien. Luego comprobaremos que sólo nos servirán para utilizarlas mientras los veleros esperan en la línea.
No somos los únicos que disfrutan en el lago helado.
Seguimos moviendo planeadores.
Aquí se ve mejor el control o "starter", que dicen los franceses y por aquí algo parecido.
La Pawnee lista para empezar a trabajar.
Nosotros también. Aquí Gloria (Dra. Dancausson), muy popular ya en aquellos ambientes, Bo, del Uppsala Flygklubb, y Klaus, del Östra Sörmlands, que no puede vivir sin Gloria, como pudimos comprobar enseguida.
Continuamos con los preparativos...
Los profesores Riansson, Crespsson y Dancausson están plenamente habilitados en el campo, dada su experiencia en el campamento 2013, así que ellos fueron los encargados de darnos los correspondientes dobles mandos a los nuevos participantes. Riansson se prepara para salir con el licenciado Barrotröm.
Que a continuación volvería a salir con su colega y compatriota Kosta.
El sistema de control de salidas y vuelos, con muchas menos tarjetas que la semana pasada, y que el año pasado.
Es el turno de Agudqvist.
Volviendo de Noruega, según algunas malas lenguas. En el mundo de la ciencia es sabido que hay mucha rivalidad y envidias, que se acaban manifestando en inocentes bromas, la mayor parte de las veces.
Ahora es el turno de Daniel (Proff. Crespsson) para tomar los mandos, ocupándose Agudqvist del manejo del equipo experimental de a bordo.
Y por fin, gracias a este equipo, perfectamente coordinado, se realiza un vuelo del que queda registro visual de la región objeto de la exploración.
Poco después la nube se vuelve a apoderar del lago. Unos aprovechan para fijar provisionalmente los veleros, otros para reponer fuerzas.

Pero enseguida asumimos que hoy no se podrá volver a salir. Ahora toca asegurar de verdad los aviones, y esta vez no valdrá con las elegantes y cómodas fijaciones de tornillo...

Ahora hay que hacer dos taladros en el hielo por cada fijación que queremos asegurar, más o menos a 45º. La teoría es muy sencilla. Asi que empezamos a darle al taladro. Primero uno, luego con la ayuda de un segundo...

...y un tercero...
...y asi dieciseis agujeros por cada planeador... Afortunadamente, nuestros compañeros suecos ya se habían encargado de casi todos los aviones la semana anterior.
Día 17, 08:30. Qué bonita es la nieve...
Pero con nieve o sin nieve, a las 09:00 (minuto más, minuto menos), cuco, y "gomoron".
Muy atentos a las novedades meteorológicas...
... pero una vez más el idioma universal de la ciencia hace que no necesitemos entender las palabras suecas...
Así que el post-briefing nos lo tomamos con un poco más de calma. Ha venido Thorsten Fridrizius, fotógrafo y entusiasta de la vela desde hace mucho, mucho tiempo, y ha traido libros y películas para entretenernos.
De todas formas bajamos al lago, para comprobar esta vez si, de forma experimental, que la previsión anunciada en el briefing se corresponde con la realidad.
Después de un rato, decidimos dar el experimento por concluido y redactar las conclusiones: nieva sin parar.
Aligeramos un poco la carga de los planos, aunque seguramente no servirá de mucho.
Y aprovechamos que mañana nos toca pista, para mejorar la visibilidad de la manga, y hacer otro experimento, esta vez con el sentido del humor de nuestros anfitriones, también con resultado indudablemente positivo, ya que la enseña se quedó ahí hasta la retirada del campamento, pasando el refugio a conocerse por "Spanish House Café" desde ese mismo momento.
Y realizados los experimentos del día...
Nos vamos para casa.
Realmente, en estas latitudes hay dos dimensiones paralelas: la outodoor y la indoor. Unos treinta grados Celsius marcan la diferencia.
Que nadie piense que le estamos haciendo una especie de altar a la cerveza o nos entregamos a un absurdo coleccionismo, es que por aquí las latas se reciclan a cambio de dinero, y había que ponerlas en alguna parte. Uno de los profesores de la misión, que generosamente prefiere quedar en el anonimato, elaboró una teoría según la cual, si bebíamos lo suficiente, podríamos llegar a financiar por completo la expedición, o incluso obtener beneficios. Hay que decir que esta teoría, inicialmente recibida con escepticismo por la mayoría del equipo, fue llevada a la práctica con creciente entusiasmo a medida que pasaban los días, y por la práctica totalidad de los miembros, excepto el Lcdo. Barrotröm, que no bebe cerveza bajo ningún concepto.
Pero somos investigadores de campo, así que no es fácil retenernos con lujos y comodidades. Aprovecharemos la tarde para examinar los alrededores, aunque cada vez están tomando un color más uniforme, igualando además el relieve. Lo de la izquierda creo que es uno de nuestros vehículos.
Decidimos visitar Åre, un poco con fines turísticos, un poco para aprovisionarnos de víveres, pero sobre todo para conseguir más latas de cerveza con las que financiar nuestro proyecto.
Con la nieve empiezan a aparecer motos con esquís por todas partes, y con toda clase de accesorios, desde los de llevar al perro o al niño (o a ambos...)...
Y toda clase de vehículos todo terreno por los que alguno de nuestros colegas en Lillo seguro darían por justificado el viaje.
Nieve... (que ya casi tapa los pinos)...
Carámbanos que no desaparecen en kilómetros...
Parte del equipo frente a la estación de Åre. También es verdad que podríamos haber fotografiado a cualquiera de los que pasaba por allí, y tendríais que creernos.
Barrotröm pegando la hebra con un paisano.
Aquí parece siempre Navidad, a pesar de que los adornos y las luces las quitaron hace ya.... ¡quince días!
Como lo primero es velar por el material, al volver de Åre bajamos al lago a comprobar que todo seguía bien sujeto al hielo.
18 de marzo. Ha dejado de nevar. No es que la previsión sea muy optimista, pero se ven unos rayos de sol. Continúan los trabajos alrededor de los planeadores.
Empezamos a llevar aviones a pista.
Es curioso, pero hay gente que viene al lago para hacer agujeros en el hielo, y pasarse el día sentado frente a ellos, con un sedal en la mano. Creo que nos miran y piensan: hay gente que viene al lago para hacer agujeros, sujetar unos aviones a unas cuerdas, moverlos hasta el centro del lago, atarlos, soltarlos, volver a llevarlos a la orilla, atarlos, y volver al día siguiente... Deben estar un poco locos! Nosotros no, claro, ellos!!
Otra vez un poco de ventisca. El mejor sitio, el "Spanish House Cafe". Un rato después volvimos a llevar los aviones a la orilla, los atamos, y nos fuimos hacia la cabaña.
Por el camino nos encontramos con un coche que se había salido del camino quedando bastante encajado en la cuneta.
Se trataba de Thorsten, que parece que se alegró bastante cuando vió que su equipo de rescate aumentaba en número y medios, lo mismo que sus posibilidades de moverse de allí.
Después de varios intentos, y arrastrandolo con un todoterreno, Thorsten nos invitó a un café en su vecina cabaña. Hoy no sólo hemos movido aviones sobre la nieve y el hielo...
19 de marzo, 08:30. El día más frio con diferencia. Por la noche se han alcanzado los -25ºC.
Como ya hemos entablado más amistad con Thorsten, y como a él le cuesta bien recordar nuestros nombres, bien distinguirnos a los unos de los otros, El Dr. Crespsson tira de sus habilidades y utiliza su cuaderno de campo para hacer unos rápidos pero precisos apuntes a través de los facilitar nuestra identificación... (¿?)
Hoy el problema es otro. Como ha nevado bastante, la pista está impracticable, por lo que hay que limpiarla, pero como la semana anterior no nevó, y no fue necesario, hasta ahora parece que no se había contactado con el operario del tractor.
Mientras nos vamos preparando.
Nos divertimos también un rato intentando quitar los "amarres", porque ya toca desmontar algunos aviones.
Por otra parte, el hielo en las orillas del lago no permite la entrada de maquinaria pesada, por lo que tenemos que conformarnos con esta miniatura, que además se atasca cada dos por tres.
A pesar de todas las dificultades, estamos decididos a volar. Carlos Barrotröm prepara el Pilatus y se lo lleva a pista.
Y además despega.
Y vuela...
Y, como no es para menos, deja evidencia gráfica.
El NL también sale...
Y Dancausson y Riansson, en el FR
Y aunque no haya fotos, después de un café en la Spanish House, García Crespsson y García Agudqvist, tambien volaron. Hoy tampoco hemos batido ningún récord, pero al menos hemos justificado que no se desmontara el Pilatus.
Pero no por mucho tiempo. Al final nos convencen. Parece ser que mañana nevará otra vez.
Klaus y Daniel, probablemente en un momento en el que la deutsche-spanische freundschaft no pasaba por sus mejores instantes. Pero hay que decir que un rato después estábamos todos en la cabaña de Klaus, dando cuenta de su whisky y su fuet-salami junto con algunos otros productos ibéricos de importación.
20 de marzo. Efectivamente, ha nevado. Esta mañana hemos estado también en el briefing, pero viendo las películas de Thorsten. Luego hemos subido otra vez a casa, y al rato no nos ha quedado otro remedio que salir a hacer un poco de ejercicio.
Algunos veleros ya están empaquetados. Un ASK junto a nosotros, y un poco más atrás el Pilatus. El viento amenaza con llevárselos a casa sin necesidad de engancharlos.
Bajamos a echar un vistazo al hielo y los aviones, como de costumbre, y nos aseguramos de que nuestra única remolcadora para mañana está bien abrigadita y calefactada. Después decidimos hacer otra excursión a Åre [o:re] para aumentar nuestras inversiones en latas de aluminio.
..nieve...
En el supermercado de Åre, realmente hay de todo...
...incluidos ibéricos de calidad. Åre ya no es lo que erå...
21 de marzo, 09:00. Briefing en la capilla del pueblo.
Seguimos depositando nuestras esperanzas, ya las últimas, en estos gráficos. Velocidades verticales del viento. Hoy también hay onda...
Daniel lleva toda la semana esperando que se den las condiciones -alguna clase de condiciones- para volar el 15, así que de hoy no pasa.
Otro día más, trabajos alrededor de los planeadores. Lo típico, todo el mundo con sus palas.
Hoy la visibilidad no será un problema, pero ya surgirá algo...
La bonita PA18 con esquís ha arrancado perfectamente, y va a su posición, preparándose para remolcar, pero ya hemos empezado a oir rumores de que el hielo ha empezado a deshacerse, atrapando una capa de agua en la superficie, y que en cualquier caso la PA no va a poder hacerse cargo de los biplazas, al menos con la longitud de pista que tenemos preparada. Empezaremos con el 15, y a ver que pasa.
Crespsson se prepara, asistido por Riansson y Barrotröm.
Preparados para el remolque. El viento aumenta y se cruza significativamente.
Unos minutos después, después de un despegue algo movido, el 15 ha comunicado que no tiene indicación en ningún instrumento y que tomará inmediatamente.
Y unos cuantos minutos más tarde estamos recogiendo todo el material, tras constatar que no va a ser posible hacer ningún remolque más. Fin de la jornada y fin del wavecamp 2014 !!
Un par de horas después, todo está despejado y las lenticulares son perfectamente visibles...
...pero los planeadores están desmontados y alineados en la carretera, listos para volver a casa.
Al lector más observador no se le habrá escapado el hecho de que entre las fotos del último vuelo y la de los remolques se echan en falta unas cuantas imagenes de los habituales ejercicios sobre el hielo, ausencia todavía más notable si se tiene en cuenta que esa tarde desmontamos no solo el ASW15, sino tres ASK21, uno tras otro. Hay una razón para este repentino desinterés por la fotografía y es que la Dra. Dancausson sufrió un accidente en el momento en que comenzaban los preparativos para el desmontaje, resbalando sobre el hielo y sufriendo la rotura limpia del radio del brazo izquierdo. Trasladada rápidamente a Åre por consejo de los dos doctores (estos de verdad y en medicina) con los que contábamos entre el personal del campamento, fue atendida por el personal médico del centro sanitario de la ciudad, dónde por otra parte, tratándose de una estación de esquí en plena temporada, a nadie sorprendió la lesión, resolviéndose la incidencia de forma rápida y profesional.
Este inesperado desenlace nos privó del honor de arriar la manga, que en esta ocasión también se nos había reservado al spanish team.
Por la noche habíamos interpretado que había alguna clase de celebración, pero se ve que aún tenemos que pulir un poco nuestro sueco. Fiesta, lo que se dice fiesta, no hubo, pero nos tomamos una cerveza, con los amigos que encontramos allí. Además de los que posan con Barrotröm también tuvimos ocasión de despedirnos de a algunos de los participantes en el camp (decir wave camp a estas alturas ya sería exagerar).
22 de abril. 09:00 h. Nos enfrentamos a la última prueba práctica para obtener el master en logística aplicada al vuelo a vela. Dedicaremos el día a trasladar el 15 a Estocolmo, y de paso un 21 a Uppsala. Menos mal que como en esta ocasión tenemos la llave de casa y conocemos la dirección, nos podríamos haber permitido no levantarnos a las 06:00, pero como había que hacer las maletas...
La primavera ha llegado puntualmente, y anque hay algo de nieve, esta va desapareciendo desde ayer casi ante nuestros ojos.
Una parada técnica todavía, para solucionar el último problemilla de conexión electrica con el remolque del 21.
El camino de vuelta lo hacemos por el interior. Y otra vez muchos km, menos nieve, pero incluso más pinos.
Alguna que otra escala más o menos turística, y muchas horas después...
...legamos a Uppsala. Bo nos hace una rápida visita guiada a las instalaciones. Se trata de un gran club, con una importante sección de motor, y con un aeródromo de los de antes, prácticamente tan ancho como largo, no en vano el club data de los años 30.
Domingo 23 de marzo. Todavía queda devolver el 15 a su base de Vängsö. Parte del equipo se queda en Estocolmo, pero los que llevan el remolque tienen ocasión de visitar más detenidamente las instalaciones...


...entre las que no dejan de llamar su atención las cabañas "personales" que disfrutan algunos de los socios.

...con sus PA's, como no podría ser de otra forma...

...y sus tesoros más o menos escondidos.

Y ahí se acaba la parte aeronáutica de este periplo.
Ya en Bromma, y reunido de nuevo todo el equipo, no es que hiciera temperatura para cenar al aire libre, pero Barrotröm, que se había quedado con las ganas de hacer un asado en el lago, insistió en experimentar con unos cortes que encontró en el super del barrio.
24 de marzo. Agudqvist, Barrotröm y Riansson en el taxi hacia el aeropuerto de Arlanda. Esto se acaba.
Podría pensarse que alguno se quedó con cierto "mono" de algo más de vuelo...
... y por fin conseguimos todos pasar de los 8.000 m.
Esta es la última imagen que nos llevamos de Ottsjö y su característico Middagsvalen. Nos quedamos con ella, y con el grato recuerdo de los buenos ratos pasados con los compañeros del Östra Sormlands Flygklubb, Uppsala Flygklubb y todos los demás participantes en el Ottsjö Fjällflygläger 2014. El año próximo, si no decidimos algo más fácil, como buscar a Big Foot o a Nessie, podemos seguir con esto de la onda. Por cierto, que tampoco estuvimos ni cerca de observar la aurora boreal, a pesar de estar a la misma latitud que la media de Alaska, la otra zona más o menos habitada en la que suele ser frecuente esta posibilidad.
Y no podemos terminar sin mencionar que si bien todas estas jornadas de duro trabajo no dieron el resultado esperado, sirvieron al menos para que nuestros colegas de investigación reconocieran nuestro esfuerzo, abogando ante su Sociedad Geográfica y esta a su vez ante su Ministerio de Interior para que se nos concediera, de forma inmediata, la nacionalidad sueca.

Un par de videos:
Hacia Noruega [Vimeo]
El vuelo del Federico [Vimeo]
Otras referencias y bibliografía:
Ottsjö Fjällflygläger FB Group [en el que aparecen algunas fotos y muchos comentarios que no están en este artículo, la mayor parte en swedish...]
Nordic Gliding FB [dónde próximamente publicarán algo sobre Ottjö 2014, en este caso en sueco, noruego y danés...]
Página de prevision de la aurora en Europa [Para los que viajen al Norte. Ahora vuelve a haber más posibilidades en Europa, pero a mediados de marzo, lo mejor era Alaska, por supuesto, y seguro que también ha onda, allí...]
;-)
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