
Retomamos la saga "Socios del RACT por el mundo", con un nueva crónica de Dani, que no tiene intención de aburrise en los largos días nórdicos que se le vienen encima, al pobre. Todavía no ha tenido ocasión de volar el 500, en cuya adquisición ha tenido un relevante papel (ver la reciente miniserie Operación Köttbullar), ni el recientemente puesto en vuelo ASW15, en el que su colaboración ha sido menor pero bien documentada, pero parece que no echará mucho de menos ninguno de estos aparatos. Ahí le tenemos, disfrutando de un estupendo viaje en... ¿autobús?
El pasado fin de semana tuve la ocasión de soltarme en el Duo Discus que aparece en la imagen... Y no es una toma fuera de campo, es la cabecera de la pista adornada con flores para cuando Luque nos haga una visita (con el vestido naranja, por supuesto).

La experiencia fue muy gratificante, así que dejadme que os cuente lo que ocurrió. En primer lugar, dado el tamaño del aeródromo, es necesario coger el famoso autobús con radio y CD para llegar a la cabecera de pista (en este caso 15). El billete de ida y vuelta cuesta 20 coronas y da derecho a usar uno de los paracaídas que el autobús almacena.

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El día empezó prometedor... como ya sabéis, se trata de un club en el que yo podría pasar por el nieto de la mayoría de miembros del club, así que empezaron por volar unas reliquias...

También veleros...

Y algún vintage, como diría Rolando (que bonito, ¿verdad?)

Volvamos al relato, que me distraigo... Hice una primera salida en el Duo Discuss de hora y media acompañado, en el que obtuvimos un techo de 1.350m – no se puede más ya que está limitado. El avión se comporta de maravilla e incluso parece un monoplaza. Es un avión que difícilmente entra en pérdida y, a pesar de no llevar flaps, se pueden virar las térmicas a 80 o algo menos. Tiene un coeficiente de planeo de 1:45 (o más) y una polar muy buena... Una vez abajo, repusimos fuerzas y después de que le hiciesen otro vuelo, me llego mi turno; esta vez solo.
El avión, como os he comentado, se vuela de maravilla y, la única complicación que existe es el terreno. A los que no somos de aquí, nos cuesta diferenciar lagos y bosques. Además, el hecho de que la pista no sea de asfalto sino de hierba, tampoco ayuda, así que me dediqué a hacer un vuelo de palomar ‘extendido’. Lo más importante de la experiencia no fue el hecho de soltarme en el Duo, sino de soltarme en el aeródromo. Por último (no tengo fotos, pero os las haré llegar), aquí hay una ‘valla’ natural de un par de metros de alto (si os fijáis en la foto del Duo veis un poco) justo antes de la cabecera de pista y antes de esta ‘valla’ existe un ‘pequeño’ lago... así que conviene no llegar muy bajo.
Aprovecho y os envío un par de fotos más: de un ASK21 a punto de salir y de la Pawnee por dentro.

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