Real Aeroclub de Toledo

Volando desde 1966

En las últimas semanas, el aeródromo de Lillo ha sido escenario de los Campeonatos Nacionales de Paracaidismo y Paramotor, pero no sólo las especialidades aéreas tienen cabida en nuestro campo, y este resumen recoge también una pequeña muestra de las actividades paralelas y/o alternativas que han mantenido ocupados a nuestros socios durante este tiempo.

 

 

 

El Nacional de Paracaidismo se celebró a pesar de que la meteo no acompañó en absoluto. El último fin de semana compartimos la pista con este morlaco, que empequeñecía a las Pilatus (creo que esto es lo más grande que ha aterrizado o despegado de Lillo en todos los tiempos). Ahí va una típica secuencia de salto.

(Por si alguien no sabía todavía para que era la piscinilla esta)

...que si, que no podemos ocultar nuestra preferencia por la chapa sobre la tela/trapo... salvo que esta este bien cosida a las costillas de un ala rígida...

Más información en www.skydivelillo.com

Y hace un par de semanas, el Nacional de Paramotor, que tampoco se vió favorecido por los elementos: un persistente viento cruzado azotó la pista durante toda la jornada. A pesar de ello, a primera y última hora se pudieron celebrar las pruebas previstas.

Más información en www.ojovolador.com

A partir de aquí, el catálogo de otras modalidades más o menos deportivas, celebradas estos días:

Rafa entrena para la próxima Copa del América. Hay que reconocer que cualquier deporte supera en belleza plástica al nuestro...

El laboratorio, casi secreto, en el que se trabaja con las más altas tecnologías. No podemos mostrar el bulbo que utilizará Rafa en la próxima regata.

Por fin llegó la sidra para esta temporada... Por cierto, una espichada gratis para el que encuentre las 10 similitudes con la foto siguiente (ésta última por cortesía de Pablo Luis Cordón):

¿Introduciendo a las nuevas generaciones en antiguos ritos de adoración al Sol? ¿Impresionados por la visita del "Gran Pájaro Blanco"?...

Si...

...y en verdad, en verdad, es grande...

En fin, para rellenar el tiempo, también se practicaron las típicas técnicas de relajación, volando un poco...

José María Díaz

...soltando a Ton...

Al final del día dejamos subir a los chavales a los aviones para que trasteen un poco... y también a las chicas lilleras que quién sabe si algún día serán cantera local...

Y al final, de cada vuelo, siempre llega el que algunos consideran como el momento más triste...

[{jpageviews 00 none} ] [+1283 > 04.12.2009

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