Real Aeroclub de Toledo

Volando desde 1966

Extenso y detallado artículo publicado en 1979 en la revista Avión sobre los XVI Campeonatos Mundiales de Vuelo a Vela celebrados en Chateauroux y de la participación y peripecias del equipo español. Capítulo 2.

Otra de las sorpresas, pero en sentido negativo, la constituyó Ingo Renner. Australiano de origen alemán, también. Uno de Los volovelistas más experimentados del mundo. Instructor con 7.000 horas de Vuelo a Vela. Campeón del Mundo en 1.976. Ostenta un Record Mundial de Biplazas. A pesar de todo éllo y de que contábamos al principio con él, junto a Riechmann y Striedieck, como favorito, solo alcanzó un discreto puesto n° 14 en la General. Ganó al 10a etapa a una destacable media de 107 pero éllo no pudo enjugar la mediana marcha de sus vuelos durante el resto del Campeonato. Quedar el 14 entre tantas figures del Vuelo a Vela mundial, es aceptable, pero no para lngo Renner. En Chateauroux estuvo muy par debajo de sus posibilidades.

Pedro Nagore Senosiaín fue nuestro representante en 15 Metros. Su historial aeronáutico es largo, polifacético y brillante. Como Piloto Militar voló el "Sabre" en Las Fuerzas Aéreas Españolas, donde formó parte de la Patrulla Acrobática "Ascua"; uno de Los muy contados Pilotos de Complemento que lo consiguieron. A Los 25 años de edad ya era comandante de Iberia. Actualmente es uno de los más prestigiosos pilotos de Boeing727 y totaliza más de 15.000 horas de vuelo. Puedo decir que, como volovelista, cuando solo sumaba 150 horas de vuelo, ya contaba con los tres Brillantes de la F.A.I. para su insignia de Oro. Nadie, en España, ha conseguido tan preciados galardones en tan poco tiempo. Tiene, par tanto, asaz demostrada su capacidad profesional y deportiva como piloto. No pudo hacer, sin embargo, un buen papal en el Mundial. Fue a "caer" en la Clase 15 Metros que, como ya ha dicho, fue la más disputada, en la que más concursantes se inscribieron en la que figuraban casi todas las grandes figures y en la que más prestigio se jugaban pilotos y fabricantes de veleros.

Fue normal, por tanto que un neófito en Campeonatos Mundiales , como Perico, no tuviera algo que hacer, aparte de acumular experiencia. Por otra parte, desconocía totalmente el MiniNimbus que se alquiló para que competiera. Este tipo de velero solo lo había visto en fotos, como todos nosotros, hasta este verano. El aparato no estuvo listo a principios de los Entrenamientos. Tomó la salida en la primera prueba del Campeonato habiéndose tomado apenas el pulso. Por avería en una toma fuera de campo, tuvo que perder una de las etapas. Quedó en el puesto n° 32 de la Clasificación General. Las 10 pruebas que efectuó sumaban 3.527 km. de recorrido, de los que cubrió 1.790 km., el 50,75 por ciento.

Clase Standard. Seguramente es debido a que participé en esta categoría, pero a mi me pareció muy bonito y muy instructivo su desarrollo. Éramos los hermanos pobres del Campeonato, pero ello no nos impidió competir, sufrir y divertirnos como los demás. Bien es verdad que unos se divirtieron más que otros y que otros sufrimos más que unos pero eso ocurrió en las tres clases. Así es el mundo.

También en "standard" se encuentran muy igualados y en primera fila de rendimientos, el ASW19 y el LS1 F. Ganador fue el ASW19.

Solo hubo dos LS1 F que, a pesar de sus características, quedaron nada más que discretamente.

El velero más abundante fue el "CirrusStandard". La mitad de los aviones fueron éstos, en dos versiones: 75 y 78. Quedaron bastante bien situados, en general.

Dos SZD "JantarStandard" polacos. A mí me han parecido buenos veleros, pero no quedaron bien.

Un solo GlasflÜgel "HornetStandard". En manos del suizo Nietlispach se clasificó el 7° en la General.

Otro solitario fue el DG 100. De bellísimás Iíneas. Quedó mal.

Y finalmente, también único, mi Glasilügel "Libelle 201B".

Algunos se extrañaban de que, a estas alturas, todavía hubiera alguien que pretendiera competir con un aparato de diseño tan antiguo. Llamaron a mi EE: "The Last Libelle". Efectivamente, no creo que haya otro que vuelva a participar en un Mundial.

Es el velero de plástico que más se ha fabricado. Ningún otro ha alcanzado ni remotamente las 600 unidades, como él. Conocido y volado en los cinco continentes, sus cualidades son excelentes y se adelantó mucho a todos los de su época. A mi me encanta y le profeso un gran cariño, pero no tengo más remedio que admitir que el tiempo tampoco pasa en balde para los veleros y que poco tiene ya que hacer, compitiendo frente al resto de los modernos "standard".

El Campeón del Mundo de la clase fue Baer Selen. Una auténtica revelación de estos Campeonatos. Holandés. 23 años, estudiante, 800 horas de Vuelo a Vela. Este joven piloto asistía por primera vez a un Mundial y a pesar de éllo, lo ha ganado con una maestría indiscutible. Habrá que esperar un poco a ver los resultados del futuro, pero todo parece indicar que en él hay ya otro de los grandes del Vuelo a Vela actual.

Subcampeón fue Leonardo Brigliadori. Gran veterano, 3.000 horas de vuelo en veleros y participante en cuatro Mundiales con el Equipo de Italia. Viéndole volar, se aprecia de lejos su experiencia y su bien hacer.

El tercer puesto fue para Michel Reculé. Como francés que participaba "en casa", era, junto con su compatriota Michel Mercier, favorito. Hizo unas pruebas muy brillantes y mantuvo una regularidad excelente, pero no pudo con Selen, ni con Brigliadori

Nuestro buen amigo Jorge Riera, argentino, se clasificó el 4° y muy bien podía haber quedado mejor aún. Con anterioridad había participado en los Mundiales de Finlandia. Es piloto de Aerolíneas Argentinas y una gran persona. Dará que hablar en el mundillo del Vuelo a Vela si sigue compitiendo. Junto con su compatriota Robert Rizzi, hizo etapa tras etapa de vuelo en equipo, con resultados estupendos. Rizzi pudo alcanzar el 10° puesto de la Clasificación General.


Cuando se inició la competición, aparte de los franceses ya mencionados anteriormente, había otros dos favoritos: Herb Mozer, estadounidense y James Carpenter, canadiense. Carpenter empezó la primera etapa con mal pié y aunque fue ascendiendo puestos en la General, sólo pudo terminar el 6°. En cuanto a Mozer, que yo creo que era el más favorito de los cuatro, quedó el 8°, may por debajo de sus posibilidades teóricas. Hizo un Campeonato muy espectacular, ganando dos o tres etapas Demostró una gran clase, que tiene una técnica muy depurada y unos conocimientos teóricos sólidos. Sin embargo, no fue capaz de mantener la regularidad imprescindible para aspirar al triunfo final. Al igual que Selen, tiene 23 años de edad; esto unido a! apoyo y orientación que todavía puede encontrar en su padre, hará que el apellido Mozer tenga une larga continuidad' en e Vuelo a Vela.

También estuvo por debajo de Io que de su historia esperábamos, el francés Michel Mercier. Noveno de le tabla al final. No creí que pudiera quedar por debajo de Recuie. También, los dos franceses volaron en equipo. al igual que los argentinos

El único representante de Luxemburgo en el Campeonato, fue Renato Zanitze, un fenomenal deportista que asistió con su "JantarStandard'' particular y pagando todos los gastos de su bolsillo. Extraordinario camarada que se hundió dos veces conmigo y con el que compartí el bocadillo de las esperas de nuestros respectivos equipos recuperadores. Tuvo la fatalidad de destrozar su precioso velero, de forma irreparable, en una de las últimás pruebas.

Volé bastantes tramos de distintas pruebas en compañía del joven Brasileño Joel Costa. Muy fino piloto que también puede llevar una marcha ascendente. Quedó el 12° en este su primer Mundial. Recuerdo especialmente un cruce que hicimos del río Loire, a la altura de Tours. Nos habríamos quedado solos, muy bajos. Atravesar aquel pedazo de río parecía imposible con nuestra altura. No había ascendencias. Pero todavía estábamos en el primer tramo del triángulo y no podíamos rendirnos. Mano a mano, apoyándonos mutuamente , lo conseguimos. Guardo un muy grato recuerdo de él y de su bonito LS1F matrícula IS.

En lo referente a mi, puedo empezar diciendo que cuando vi aquella meteorología y las pruebas que ponían en los Entrenamientos, para abrir boca, creía que era una especie de broma o inocentada que nos gastaban a los novatos. Pensaba que las pruebas de un Mundial serían exigentes, pero no tanto. Lastimosamente, no era broma.

Ya he dicho que mi velero era e menos bueno de su Categoría, pero no dije que era el único de los 79 participantes der todas las clases, que carecía de variómetro eléctrico. Según hemos podido deducir del Campeonato este es el instrumento más importante pare competir, mucho más con meteorología floja y media. Era curioso comprobar como, indefectiblemente, todos los que se asomaban a la cabina del "Libelle", preguntaban por el, "vario" eléctrico. Yo les decía que no tenía más que mi Winter de energía total y que con él me he arreglado siempre muy bien. Los más inocentes me contestaban que debía ser un piloto excepcionalmente bueno cuando me atrevía a ir a un Mundial sin variómetro eléctrico. Pero casi todos movían la cabeza tristemente como diciendo: "Este loco español no sabe lo que dice" y se iban a ver otras cabinas más normales. Hasta tal punto insistía todo el mundo en su asombro por mi inexistente variómetro eléctrico, que Manolo Valle acabó contándoles que el motivo de que no se encontrara en el tablero, era que lo teníamos reparando y, provisionalmente, teníamos que arreglarnos sólo con el mecánico. Este argumento tranquilizó mucho al personal y parece que se marcaban menos acongojados. Recomiendo a todos los que, en el futuro, participen. en un Campeonato, la instalación de un variómetro eléctrico en su velero. Tener que explicar a todo hijo de vecino uno por uno, los motivos por lo que no lo llevas es molesto y fatigoso. Ciertamente resulta un instrumento algo caro, pero su precio se gana en tranquilidad.

Afirmo que mi "Libelle" fue el velero menos bueno y afirmo que fue el único que carecía de variómetro eléctrico, pero no me gustaría que estas realidades objetivas fueran tomadas como disculpa par mi mala clasificación. Estoy seguro de que un buen piloto, con mi velero, habría quedado magníficamente en la General.

El 17 de Julio disputamos la segunda prueba del Campeonato. Un triángulo: ChateaurouxContres SalbrisChateauroux. Corto recorrido para la media habitual de las competición, pero considerando la meteorología, ni siquiera debimos tomar la salida. Más de la mitad de los concursantes de todas las categorías, 42 en suma, no pudimos cerrar. El noruego Maelum, vencedor en Standard, alcanzó una vertiginosa media de 57,28 km/h. en su LS1 F; y en verdad que no me explico cómo pudo hacerlo. Las térmicas eran tan flojas y tan bajas que fui arrastrándome hasta el primer punto de viraje, como pude. Hice la foto y seguí con la misma angustia y lentitud hasta casi alcanzar el segundo punto. Varios veleros, a mi alrededor, se arrastraban exactamente lo mismo que yo y, para no hundirse, preferían quedarse en los "ceros" a pesar de perder lastimosamente el tiempo (sacrilegio inaudito en un Campeonato). Llegué a Salles St. Denis, después de tres largas horas de vuelo, con 125 metros de altura. Delante, en nuestra ruta, un hermosísimo bosque de varios kilómetros de extensión. Aquello estaba muy lejos de poder ser rebasado. Intenté, como momentos antes había vista hacer a los otros, quedarme en un "cero" pero por más que lo intenté, no pude encontrarlo. Con 60 metros de altura tuve que decidir la toma. No era una zona despejada. Me decidí por un terreno de pasto que, aunque rodeado de árboles de 30 ó 40 metros de altura, parecía bueno. Pasé lamiendo los altos chopos que delimitaban el campo y me tiré abajo resbalando, con los aerofrenos abiertos por completo. Cinco segundos antes de posarme, advertí que lo que, desde arriba, me había parecido pasto, eran unas arqueadas y ralas espigas silvestres, desnutridas, pero con un metro de altura más de lo que yo había previsto. Espigas que dieron en mi plano izquierdo cuando todavía penetraba rápidamente entre ellas y que provocaron un "caballito" que me paró en seco. Los planos ni siquiera tocaron el suelo; quedaron en el aire, apoyados en la espigas. El estabilizador estaba intacto. Pero el fuselaje se había partido limpiamente en dos partes, a la altura de la matrícula.

Ver mi querido "Libelle" quebrado, como muerto, me produjo una congoja que no puedo describir. El mayor disgusto de toda mi vida. Solo, en aquel campo de maldito recuerdo para mí, lloré con rabia, con impotencia.

Minutos después, fueron tomando el resto de Los veleros. En un radio de 4 ó 5 km alrededor de Salles St. Denis, nos quedamos 16. Entre ellos estaban algunos como: Herb Mozer, Richard Butler, Álvaro Orleáns, Edward MouatBiggs y "Dick" Johnson. Tampoco ellos pudieron con el gran bosque.

Cuando salía de un bar desde donde telefoneé a Chateaoroúx para que vinieran a recuperarme, llegaba, para hacer lo propio, el argentino Luis Urbancic, concursante en Clase Libre que acababa de tomar en las proximidades. Al verme la cara debió sospechar algo malo y me preguntó. Le conté mi rotura. Como veterano que ha asistido a cuatro Mundiales y ha visto muchas cosas, comprendió mi estado de ánimo. Me invitó a una cerveza para no dejarme ir sólo a seguir pasándolo mal. También él tuvo, en otra etapa de estos Campeonatos de 1.978, una colisión en vuelo, con otro velero, cuando se aproximaban a la línea final a 200 km./h. y 70 metros de altura. Pudo ser un gravísimo accidente doble que, por fortuna, quedó en el susto. Gran piloto y gran amigo, Luis.

La rotura del fuselaje me obligó a abandonar el Campeonato. Wolfgang Volibrecht es socio de nuestro Club de Mora y estuvo en el Campeonato como miembro del equipo luxemburgués. Gracias a las rápidas, políglotas y eficaces gestiones telefónicas que tuvo la amabilidad de hacernos, pudimos concertar con la fábrica Glasflugel la reparación del "Libelle". Treinta y seis horas después de producirse la rotura, el avión estaba reparándose en la factoría de Schlattstall junta a Stuttgart, en la República Federal de Alemania. Manolo Valle y yo, relevándonos al volante de su coche y arrastrando el remolque del velero, hicimos el viaje en una tarde y una noche. Llegamos a Schlattsteil a Las 4h. 50, del miércoles 19 de Julio de 1.978, con diez minutos de adelanto sobre la cita que había concertado 'Nolfgand, por teléfono, con nuestro buen amigo de la Glasflugel, Dieter Furt. Estaba empezando a amanecer.

Si puntuales fuimos nosotros, no menos lo fueron los eficacísimos técnicos de la fábrica. Una vez más nos demostraron lo que es trabajar con meticulosidad y esmero más allá de toda alabanza. Y, además, deprisa. Haciéndose cargo de que estaba interviniendo en el Campeonato del Mundo y de que cada prueba perdida contaba, dieron preferencia absoluta a nuestro avión, saltándose excepcionalmente su orden de trabajo programado. Imposible imaginar un comportamiento más deferente y más amable hacia nosotros.

El día siguiente, 20 de Julio, a las 21h., después de haber efectuado unas exhaustivas verificaciones y un vuelo de prueba, salíamos para Francia con el "Libelle" nuevo, refulgente.

Otra noche completa de carretera y al mediodía siguiente estábamos en Chateauroux. Pude tomar la salida en la etapa del día 21, pero me pareció precipitado e imprudente, pues estaba bastante fatigado del viaje en coche y por la falta de sueño. Creo que era mejor perder una prueba más, a cambio de descansar y que descansaran Manolo y Nora que eran mi equipo de recuperación y los que habían aguantado la paliza de ida a Alemania y vuelta.

Podría meterme ahora en "batallas" de otros de mis vuelos, pero me conozco y se que por ese camino la cosa podría llegar a ser poco menos que interminable. Será suficiente informar que, conforme siguieron avanzando las pruebas del Campeonato, fui aprendiendo cosas muy poco a poco, pero como ya he dicho con anterioridad, a costa de cometer errores y dejarme puntos por doquier.

Quedé en el puesto 21 de la Clasificación General. Sinceramente, no hice merecimientos para más. De los 2.732 km que sumaban las ocho etapas en que participé, solo cubrí 1.461 km., el 53,47 por ciento.

(continuará)

[{jpageviews 00 none}] +1411 > 11.2013

 

Re: CON RETRASO PERO... DE PRIMERA MANO (II)
por Un amigo el Lunes, 26 enero de 2004
querido colega:para tu informacion PERICO NAGORE ,NUNCA ESTUVO EN LA PATRULLA ACROBATICA "ASCUA".


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