| El Gallo de Plomo, el Motorino y algunos sucesos inexplicables |
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| Noticias RACT | |||
| Escrito por info@ | |||
| Miércoles 20 de Febrero de 2008 00:00 | |||
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Todos los años por estas fechas, la cofradía del Gallo de Plomo, sociedad semi-secreta cuyo único confesable objetivo es dirimir la entrega del Trofeo Luis Aranguren de Vuelo a Vela, busca un Gallinero para su Gran Cacareo Anual, ceremonia en la que se proclama el ganador de dicho galardón, y si hay ocasión y el designado se deja, se le hace entrega del mismo. Poco más diremos sobre la cofradía y sus complicadísimos reglamentos, intrincadas jerarquías y solemnidades, o sobre los extraños ritos que ofician envueltos en singulares vestimentas. Mucho menos sobre los perversos ritos iniciáticos por los que sus miembros se ven obligados a pasar para demostrar su inquebrantable sometimiento a sus principios y normas.
Baste decir de forma resumida que el trofeo va dirigido a aquel volovelista que demuestre la suficiente torpeza para merecerlo, de acuerdo con ciertos principios básicos proclamados por Luis Aranguren una ya lejana noche de verano, durante la celebración del Campeonato Nacional de Vuelo a Vela, y entre los vapores del zurracapote, pocos meses antes de desaparecer en un desgraciado accidente de helicóptero. Un buen número de sus muchos amigos, con MIchel Peyrou a la cabeza, desarrolló poco tiempo después el intrincado entramado de reglamentos y normas que orientan las decisiones de la Alta Comisión Tecnica. Pero para mejor compresión, citamos a nuestro Ayatolá en un ensayo-resumen que sobre este asunto escribió hace ya más de una década: "En el Reglamento quedaron perféctamente establecidos: los méritos mínimos que deben reunir los candidatos al Trofeo, el rango de los miembros presentadores de dichos candidatos, las puntuaciones aplicables a cada merecimiento así como los correspondientes coeficientes correctores, los cofrades con voz y los cofrades con voto a la hora de decidir, los métodos de votación a aplicar en los diversos casos y el de dirimir los posibles empates. Pero como todo ello es un poco farragoso, suele simplificarse con la aplicación del Artículo 33, que faculta al Gallo Abad (Sr. Peyrou) para conceder el Trofeo Anual a quien mejor le parezca." El primer Gallo de Plomo se entregó en 1994, y desde entonces los Grandes Cacareos se han sucedido cada año, teniendo lugar en distintos puntos de la geografía española y francesa. En esta ocasión, la Cofradía solicitó a nuestro presidente el usar las instalaciones de nuestro aeroclub, cosa a la que no ha sabido o podido negarse, y así se hizo. Con esto quiza haya aumentado aún más la confusión de muchos que creen que el Gallo de Plomo es una de las también complicadas tradiciones de nuestro club, ya alimentada desde hace tiempo por el gran número de miembros de uno que forman parte de la otra. Es cierto que se da una cada vez mayor presencia de nuestros pilotos en la cofradía, pero las razones de esto, aunque duela, habrá que buscarlas mejor en las habilidades y constancia en la práctica de nuestro deporte que en otro tipo de razones más o menos orgánicas.
Ya que estamos, diremos que este año el galardón ha recaido en Ignacio Monzón, del Club Igualada, por razones que no todos los presentes hemos entendido muy bien, basadas en su actuación en el XXXIX Campeonato Nacional, pero que probablemente encajan perfectamente con la aplicación del mencionado Artículo 33. No fue posible hacerle entrega del mismo en el acto, por lo que como también parece habitual, el ganador será perseguido incansablemente hasta hacerle entrega de la figura de plomo que le señalará en adelante y que acredita sus méritos. Pero antes de eso, aunque por su importancia y para poder enlazarlo con los sucesos posteriores, lo hemos dejado en segundo lugar, tuvo lugar otro acto, en este caso de gran relevancia para nuestro club, y en especial para uno de nuestros socios. Se presentó a si mismo el Dean Jim, para anunciar un reciente descubrimiento, que ha dado lugar al consiguiente Acto de Desagravio. Tal es la importancia tanto del descubrimiento arqueológico-industrial, como de las actuaciones siguientes, que reproducimos literalmente la intervención del Dean:
Acto de DesagravioLillo, 16 de Febrero de 2008
Hermanas y hermanos, antes de adentrarnos en la liturgia del Gallo de Plomo de esta noche, la Diócesis que os acoge desea celebrar finalmente un ACTO DE DESAGRAVIO, demasiadas veces aplazado. Algún famosillo cutre de la noche madrileña dijo una vez que: “En Madrid se coge fama de sinvergüenza en dos días y luego no hay quien se la quite” Esto es cierto también en nuestro ambientillo, y sólo un denodado, paciente y persistente esfuerzo de restauración de la verdad histórica puede finalmente hacer justicia y volver a poner las cosas en su sitio. En esta ocasión nos ha ayudado la providencia, al aparecer entre la apolillada documentación histórica del club, el siguiente manual técnico que dice: “JLO Motoren Werke GMBH – Pinneberg, Hamburg” Como ya sabéis latín, no es necesario que prosiga. Siguiendo esta pista, continuó la investigación y al final dimos con la pieza arqueológica que significa la redención de un hombre injustamente difamado y así tratado durante lustros sin fin. Hermanas, hermanos, ¡¡ Aquí está el motorino, perfectamente funcionante !! …y ¡¡ Aquí está “el gordito infame que rompió el motorino” !! Hoy, esta generación contrita carga sobre sí el pecado de las que le precedieron en la injusticia y en la dureza de corazón y se postra ante tí en desagravio. [El celebrante se arrodilla mirando hacia Angelito, que se abre paso entre los primeros fieles y le abraza] Y así fue. Angelito, con emoción apenas contenida, se alza, va junto al motorino y explica para qué servía este ingenio, antagonista del torno para extender su cable en los comienzos de Mora en los años 60, y cómo por un incidente en su operación injustamente le colgaron el sambenito, hecho al que hoy, finalmente, se hace justicia.
El manual. Todos los presentes que recordaban los tiempos de su funcionamiento, reconocieron de forma unánime no haberlo leído jamás.
Angelito revisa la documentación visiblemente emocionado
El motorino presidiría el resto de la ceremonia del Gran Cacareo con su adusta presencia
Cuando los ánimos se calmaron de nuevo, la celebración del Gran Cacareo continuó esa noche. Al día siguiente se celebraron algunas otras actividades de la Cofradía y el Cacareo se dio por terminado. Pero la historia no acaba aquí, aunque a partir de ahora los sucesos se tornan más oscuros y la realidad más escurridiza. Apenas transcurridas 24 horas de la celebración de este acto, recogidos los Cofrades del Gallo a sus gallineros y recuperada la normalidad en las proximidades de la laguna de Longar, recibimos esta misiva del Ayatola, que también reproducimos íntegra y que no necesita comentario: Asunto: Portento que roza el milagro. Me parece que fué exáctamente el pasado viernes 15/02/08. cuando los medios de comunicación nos informaron de que estamos sufriendo en España la sequía más larga y grave que se tiene registrada con datos estadísticos objetivos. Lo que equivale a decir que hablamos de, al menos, los 60 últimos años. Ya se han cruzado algunas respuestas a esta comunicación, en el sentido de dignificar el hecho e incluso comenzar la suscripción entre los fieles para la erección de algún santuario o noble pilar para la reliquia. Estos comentarios en principio han circulado sólo entre nuestras más altas jerarquías, pero consideramos que el tema es del más general interés, así que recomendamos desde aquí la apertura de un Foro en la zona de Socios donde continuar las aportaciones a este asunto, que en los próximos años, puede convertirse en la principal actividad e incluso fuente de ingresos de nuestro Club, ya que sin duda Longar se convertirá en multitudinario lugar de peregrinaje y productiva venta de exvotos, convirtiéndose en la primera atracción turística de la zona.
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