| Un tranquilo paseo hasta la cuna del vuelo a vela: La ''Wasserkuppe'' (y 3) |
|
|
| RACT Geographical Society | |||
| Escrito por Ángel García | |||
| Viernes 04 de Abril de 2008 00:00 | |||
|
Estamos seguros de que el autor no lo creerá pero, y puede demostrarse documentalmente, sólo desde hace unas horas contamos con más espacio para el alojamiento de nuestra web. Sin más dilación, nos apresuramos valientemente y sin complejos a publicar la tercera parte de esta saga del sagrado pájaro de los... Por Ángel García
Aún faltaba la visita al Águila del Rhön, el célebre monumento a los pioneros que se quedaron en el intento. Lo cierto es que yo tenía ganas de verla desde que leí un reportaje de Miguel Tauler en la revista Avión por los años 60 del siglo pasado, y sobre todo cuando tuve la certeza de que ella había sido la madre del Pajariperro, decidí que no debería morirme sin verla; lógicamente esto no se lo he contado a nadie y probablemente lo niegue ante cualquier tribunal, pues se supone que soy un señor medianamente racional y no debo pensar ni decir estas tonterías...pero ¡haberlas haylas!. Bien, el caso es que al salir del museo dimos un paseo, bastante mas largo de lo que esperaba hasta el monumento. Al salir te diriges hacia las laderas, y empiezas a ver hangares, edificios, zonas de vuelo, pero no ves nada sobre el Águila de Rhön ¡...y sigues andando y no ves naa! Y miras arriba y no ves casi ni si es de día... ¡y te empiezas a mosquear!, ¿la habrán quitado? ... Pero no dejas de andar, y de repente, a lo lejos, te parece ver algo, ¿será eso el Águila del Rhön? ¡Si parece, sí!, aunque con este tiempo, podría ser otra cosa... Si, seguro, ¡ES EL AGUILA DEL RHÖN!, pese a la niebla, el viento y casi las lágrimas que la emoción produce ( me estoy haciendo más sentimental cada día que pasa) la reconozco, es ella. Inicio la ascensión y en un plís-plás, estoy arriba. Una vez arriba, una miradita alrededor ¡y abajo! Y poco a poco, voy alejándome de ella y me pongo a pensar en como le explico yo a Aurora que ¡esto es lo que hemos venido a hacer a dos mil y pico kilómetros de casa! Menos mal que hay cosas que no es necesario explicar, la gente que te quiere te deja tener tus propias locuras sin pedir explicaciones, ¡ya sabe que eres muy raro! Y allí se quedó, esperando a que llegue a visitarla otro viejo volovelista, de los que saben que el vuelo a vela empezó aquí, en una ladera, volando con el viento la tela y la madera... Y con la melancolía que produce una meta alcanzada tuvimos que prepararnos para abandonar la Wasserkuppe y Poppenhausen, lógicamente con un amable condumio en uno de los agradables restaurantes de la pequeña ciudad. Sabíamos que se había terminado y que mañana emprenderíamos el viaje de vuelta. Ya sin aviones, en plan paseo...paseo. Pero ya se sabe que dios propone, pero San Alexander vela por nosotros y dispone... resulta que al despedirnos del gasthaus en el que dormíamos nos enrollamos un poco; poco, con el dueño de la pensioncita, y ¿sabéis donde trabajaba? ¡pues sí!, en Schleicher... Yo le dije a Aurora que la visita iba a ser corta, y que ya que estábamos allí, no íbamos a dejar de ver la fábrica, que además era sábado, y que no estarían trabajando, que no olería muy raro, que al fin y al cabo que otra cosa se podía hacer, que estaba lloviendo, en fin, lo típico, ¡que iba a decir!... El caso es que Aurora no me creyó absolutamente nada, como era natural, pero aguantó, estoicamente, una visita a Schleicher de algo mas de dos horas. Os pongo unas fotos, pocas... La visita la hicimos, por cortesía de Manfred Munch, al que vemos en la última foto como Cicerone de un amplio grupo de aeromodelistas, jóvenes y viejos, en el que nos integramos para visitar esta clásica fábrica. Como veis, las instalaciones son realmente las de una vieja fábrica de muebles, como tantas que se podrían encontrar en nuestro país, pero en vez de muebles han volcado su arte en hacer veleros. Esta fábrica es más pequeña que la de Schempp-Hirth, y creo que hacen menos aviones, unos 100 al año, por los 200 aprox. de Schempp, pero la verdad es que cuando ves como los hacen, la cantidad de moldecitos, pinzas, plásticos, sargentos, etc.. que utilizan, el mimo que parece que ponen en cada cosa entiendes porqué los Schleicher tienen esa fama de bien hechos, de bien acabados y que los medios que utilizan son de lo mas simple, parecidos a los que tenemos nosotros en nuestro taller. Eso sí, ¡llevan casi 90 años haciendo veleros! ... y se nota. Y después todo fue volver, volver volver... Nota del WM: ¡¡¡¡Aaaahhhhhhhhhhhh!!!!!!! ¡¡¡¡¡Fiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiinnnnn!!!!!!!! [ Esta página ha sido visitada 311 veces ] [+1260 04.12.2009]
|
Comentarios
¡Que pose!, vaya perfil bonito y elegante...
Y el aguilucho ese también, que no se diga.
Grunau dices ? No quedamos en que era algo así como "C... Jezow" ! ??? Pródigo que soy en aquello de la "sana envidia" en lo que concierne a tu escapada a la Wasserkuppe, sin embargo es lugar que encuentro más a tiro que Rossitten, porque: has visto en un mapa dónde queda lo que con soviético nombre (con perdón) y en plan estación balnearia, fue aquella segelflugschule del Reich? Que los chicos aquellos (ya antes del tío Adolfo) estaban muy muy lejos... y, encima, para volar tan sólo a ladera de duna!
Anímate y mándanos unas fotos desde allí, anda.
!Pues no pospongas mucho que la vida es corta!
Yo ya he estado en Wasserkuppe y en Grunau (aquí contigo por cierto), me falta Rossiten, aunque debe de ser algo así como LLanes...
¡Un abrazote viejo!
Ángel
Jo! Yo también quería ir... Habré de posponerlo (como tantas otras cosas).
L
No sin desazón debo decir que comprendo perfectamente a Angelito.
Más me costó captar el comentario del WM. ¿Qué pinta aquí un campeón del mundo (Weltmeister)...? Una vez desprendido del ambiente alemán del artículo, caí en la cuenta: se trata del güebmaestre desde su solitario puasto de mando. Y, tratándose de los señores García, desistí de cualesquier otras disquisiciones.
Víctor